Waymo Santo

porque por fe andamos, no por vista. 2 Corintios 5:7 RVR

 

De todas las cosas que quisimos hacer en nuestra visita a Austin, solo una nos quedó pendiente y la vimos pasar, en repetidas ocasiones, frente a nosotros. Nuestra hija Pamela ya nos había compartido un video de su experiencia junto a su esposo Fernando y otros amigos; desde ese momento surgió el deseo de vivir la experiencia, que hasta el momento nos fue vedada. Aun así, surgieron interrogantes sobre el funcionamiento del sistema Waymo, una empresa filial de Alphabet Inc. (empresa matriz de Google).

 

Ver a los vehículos desplazarse con total autonomía de un ser humano es algo que solo había ocurrido en mi imaginación y en algunos programas de dibujos animados o series de ciencia ficción de mi infancia. La meta de la empresa es mejorar la seguridad vial y proporcionar un transporte eficiente y sostenible, utilizando un sistema avanzado de sensores que incluye LIDAR, cámaras y radar para navegar de forma autónoma en entornos urbanos y carreteras.

 

Abordar un vehículo sin volante activo ni conductor visible, y sin la intervención humana directa, puede llegar a causar desconcierto, pero al considerar los sensores que ven más que el ojo humano, mapas precisos y un sistema central que procesa todo en tiempo real, debemos llegar a la conclusión de que es más seguro y que hay menor riesgo que si pudiéramos ver las manos que llevan el volante. Aun así, pueden surgir un sinfín de interrogantes durante un viaje.

 

El Señor dirige los pasos de los justos; se deleita en cada detalle de su vida. Aunque tropiecen, nunca caerán, porque el Señor los sostiene de la mano. Salmos 37:23-24 NTV

 

Y así nos pasa en nuestra vida; muchas veces creemos que si no vemos a Dios “conduciendo”, estamos solos. Pero el hecho de que no veamos Sus manos no significa que no esté dirigiendo cada giro. Es más, Él tiene sumo gozo en participar en nuestra existencia y encuentra deleite en tener una relación recíproca de confianza y fidelidad con sus hijos. Y cada situación en nuestros días es una oportunidad o invitación para interactuar con Él.

 

Podemos hacer nuestros planes, pero el Señor determina nuestros pasos. Proverbios 16:9 NTV

 

No puedo imaginar cómo será ser pasajero en un auto en el cual no puedo tocar el volante, tampoco frenar o corregir la ruta; se necesita fe y, finalmente, confiar en el sistema que está a cargo. Ese es el principal conflicto humano: nos cuesta viajar cuando no controlamos. Defectos de carácter como el orgullo de “querer tener la razón siempre” afloran. El deseo de intervenir mentalmente en cada situación es como querer agarrar un volante que ya no está ahí. En esos casos, la fe no es sentarse adelante; es soltar el volante.

 

Comprometer toda nuestra vida y voluntad a la dirección de Dios es un acto que puede hacer que se me retuerzan las entrañas y sienta náusea, que se active el interminable circuito de mis maquinaciones. No es cómodo, sobre todo cuando se está acostumbrado a tener el control, haciendo nuestra voluntad y tratando, incluso, de controlar a otros.

 

Confía en el Señor con todo tu corazón; no dependas de tu propio entendimiento. Busca su voluntad en todo lo que hagas, y él te mostrará cuál camino tomar. Proverbios 3:5-6 NTV

 

El Waymo está equipado con el sistema LIDAR (Detección y medición de distancias por luz), que actúa como los "ojos" tridimensionales del vehículo autónomo. Emite millones de pulsos de luz para crear un mapa 3D de alta resolución del entorno en 360°, midiendo distancias con precisión para detectar objetos, peatones y vehículos, incluso en la oscuridad.

 

Es decir, ve lo que nosotros no podemos ver, incluso cambios en el tráfico y riesgos invisibles. Asimismo, Dios no reacciona al presente; Él ve el panorama completo. Cuando Él retrasa, redirige o frena algo en nuestra vida, no siempre es castigo; puede ser redireccionamiento o incluso protección. Finalmente, debemos admitir que Él está mucho más capacitado que nosotros y tiene una mejor perspectiva de lo que está pasando en nuestro entorno, por lo que está en mejor posición para conducirnos en este peregrinaje llamado vida.

 

Enséñame a hacer tu voluntad, porque tú eres mi Dios. Que tu buen Espíritu me lleve hacia adelante con pasos firmes. Salmos 143:10 NTV

 

Estadísticamente, los vehículos de conducción autónoma suelen cometer menos errores que los que ocasiona un humano, y la desconfianza o inseguridad generan una sensación de vulnerabilidad al abordar un auto sin conductor. En mi caso, la condición defectuosa del orgullo de creerme un gran conductor y preferir “lo viejo conocido” me pone en mayor riesgo de sufrir un percance. Hay menor riesgo en entregarle el control a Dios.

 

La vida cristiana no es aprendizaje de conducción; es aprendizaje de rendición. Un Waymo está diseñado para operar sin interferencia. De la misma forma, el Espíritu Santo no necesita copilotos ni asesoría para informarle de la situación o retroalimentarlo. Mi oración no es una herramienta para informarlo; es la vía para recibir su dirección, consuelo y propósito.

 

No imiten las conductas ni las costumbres de este mundo, más bien dejen que Dios los transforme en personas nuevas al cambiarles la manera de pensar. Entonces aprenderán a conocer la voluntad de Dios para ustedes, la cual es buena, agradable y perfecta. Romanos 12:2 NTV

 

Yo soy ese pasajero que quiere tocar el volante, que tiene comezón mental por controlar el destino, la ruta y la forma de llevar mi vida. Pero tengo claro que hay una parte que me toca hacer, pues confiar no es pasividad; es fe activa. He pasado años queriendo manejar discusiones imaginarias en mi mente y reprimiendo la ira que me causan las injusticias y la indiferencia, pero sé que Dios no me llamó a conducir; me llamó a confiar.

 

Dios bendice a los que son humildes, porque heredarán toda la tierra. Mateo 5:5 NTV

 

ORACIÓN:

Espíritu Santo, sé que estás sumamente más capacitado para conducir nuestra vida. No tenerte en cuenta ha provocado accidentes brutales en mis relaciones, atropellando a personas que amo y generando pérdidas totales en algunos casos. No es que quiera estar dormido en el transcurso de nuestro viaje juntos; quiero llevar los ojos y los brazos bien abiertos para cumplir el propósito de llevar tu presencia y amor dondequiera que vaya. Amén.

 

Lily & Ray

 

https://www.youtube.com/watch?v=nWt6ExfhJZw&list=RDnWt6ExfhJZw&start_radio=1

 

No hay comentarios: